DESCANSO ACTIVO
Los ciclistas suelen referirse a la jornada de reposo que hay en las grandes vueltas como un “día de descanso activo”. Aprovechan que no hay etapa para entrenar,hacer kilómetros y no perder el ritmo. Una cosa es no competir,y otra muy distinta estar tumbado a la bartola.
Algo parecido ocurre conmigo.He dedicado las últimas semanas a descansar,física y mentalmente,pero no he dejado de hacer cosas,la mayoría de ellas relativas a temas jurídicos y similares.
Sé que tengo desatendido El Banderín y, no os voy a mentir,ha sido más por falta de ganas que por otra cosa.Para escribir necesito un estado de ánimo que no he tenido últimamente,pero que espero ir recuperando.
Tengo pendientes de contestar muchas de vuestras preguntas y comentarios,así que tendré que dedicarme a ello de inmediato,aunque sea poco a poco hasta ponernos al día.
Por lo demás,no hay gran novedad. Al margen de algún pequeño contacto,no he recibido ninguna propuesta formal para trabajar en ninguna radio.Es más,no creo que vaya a tenerla de momento.Si repasamos la situación y vemos los Medios que hay,quiénes los controlan,qué tipo de periodismo y de periodistas quieren y lo que demanda mayoritariamente el público actual,llegamos a la conclusión de que este oficio y yo no nos interesamos mútuamente en las circunstancias actuales.
No descarto nada,pero quizá anuncie en breve mi adiós definitivo a esta profesión.En este momento,sólo me frena el darme cuenta de que no he hecho otra cosa en toda mi vida y que no tengo del todo claro hacia dónde encaminar mis pasos,pero si prosperan algunas ideas que tengo en la cabeza,pronto seré un ex periodista.
A lo que no estoy dispuesto es a volver a vivir el infierno que he padecido los últimos dos años.
Eso sí,como prometí,no me iré sin contar algunas cosas que creo que el público se merece saber,muchas de las cuales tienen precisamente que ver con esta última etapa.
Si hay alguien que piensa que ha cometido el crimen perfecto,está muy equivocado.Es más,no sabe la sorpresa que le espera. Él, y dos o tres de sus hipotecados lameculos.
Y que nadie se equivoque,mamás de aprendices de periodista incluídas. A estas alturas no voy a perder el tiempo con ningún becario,bastante he tenido yo con aguantarlos todo este tiempo,y bastante tienen ellos con el milereuista porvenir que les aguarda(el que se han labrado) hasta que por fin cierren el chiringuito.
No,no van por ahí los tiros.Ni parecido.
Simplemente,quiero que se sepa en manos de quién está el periodismo y,en consecuencia,en manos de quién están todos los que confían en un medio de comunicación. Para ello,nada mejor que la experiencia que he vivido en primera persona en mi última empresa.Cómo llegué,lo que allí me encontré… y mi salida,que no,que no va a ser el crimen perfecto.
Ángel González Ucelay
¡Mucho ánimo Ángel!, no nos dejes, la radio y el periodismo no será el mismo sin tí.
Un abrazo