GRACIAS, AMIGOS
GRACIAS,AMIGOS
Cualquier sábado, más o menos a esta hora (14 horas en este momento) sigo la misma liturgia: Me doy una larguísima ducha de agua muy caliente, durante la cual aprovecho para visionar en mi cabeza el programa, me visto normalmente ropa cómoda, y camino un rato antes de tomar el taxi que me lleva a la emisora.
Nada de eso ocurrirá hoy,salvo lo de la ducha.
Hace menos de 48 horas me llamaron para comunicarme que mi ya ex empresa había decidido resolver mi contrato,denunciarme por incumplimiento,no pagarme siquiera lo trabajado el mes de junio y,ya puestos,reclamarme un pastón en concepto de daños y perjuicios.
Sobre todo ello decidirán,supongo que más tarde que pronto,los tribunales de justicia,encargados de determinar quién ha incumplido y quién es el dañado y perjudicado.
De momento,lo que hay es un parado más.
No os volváis locos,ni tratéis de buscar otros responsables de lo ocurrido. Ni Florentino…ni Don Pantuflo…ni muchísimo menos Paco González (gracias,Paco,por haber compartido conmigo desde Sudáfrica este berrinche y,como te dije,no te preocupes por los rumores porque lo mío viene desde mucho antes de que te echaran a tí)… Ninguno de ellos ha tenido nada que ver,aunque es cierto que recibí amenazas anónimas y poco después instrucciones de mis jefes para que dejara de meterme con Inda a las que,como habéis comprobado,no hice ni puto caso.Quizá se hayan alegrado,puede que hayan aportado su granito de arena,pero no ha sido cosa suya.
Es todo mucho más simple.El culpable es uno,uno sólo,con nombre y apellidos.Ni siquiera ha habido cómplices.Como mucho,palmeros atemorizados y presos de una hipoteca o un triste sueldo por el que venderían a su madre,que como ocurre en cualquier régimen tiránico,serán los primeros en traicionar al déspota cuando deje de ser el sol que más caliente.
Pero todo a su debido tiempo.
Ahora,y aunque en los próximos días se me van a acumular un montón de cosas que hacer,necesito descansar.Debo reconocer que el acoso y derribo al que me han sometido en los últimos casi siete meses,justo desde que decidí que no me iba voluntariamente,me ha dejado física y mentalmente agotado.Han sido muchas las horas sin dormir,muchas las horas de angustia y grande el esfuerzo por mantenerme fuerte y entero.Sí,la verdad es que estoy fundido.
El descanso será necesariamente breve.Quizá algunos hayáis pensado que me he tirado al vacío con red,pero no,no hay red.Estoy en la calle,con una mano detrás de la otra,y tendré que ponerme las pilas rápido porque las facturas no se pagan solas.
Pero os tengo a vosotros,y eso es lo que me convierte en un privilegiado entre los cinco millones de personas que,como yo, están sin trabajo.Quiero aprovechar para mostrar mi solidaridad a todos aquellos que fueron despedidos injustamente,que también fueron víctimas de la infamia y que se encuentran en una situación difícil por culpa de esos desalmados con chaqueta y corbata que son tan cobardes que le llaman “tomar decisiones” a enviar directamente a la ruina a una familia.Ya lo pagarán.
Mi cariño y mi recuerdo para quienes,estando como yo,no reciben el ánimo de nadie ni tienen quien les cree una página de apoyo en una red social,aún mereciéndola mucho más que quien sólo se limita a decir por un micrófono lo que piensa,algo que más que un mérito debería de ser una obligación.
Estás últimas horas,en las que se han mezclado en mí ese cansancio,la rabia y la pena de ver sufrir a quienes me quieren,he podido sobrellevarlas en gran medida gracias a vosotros.
He leído todos y cada uno de vuestros comentarios.Los que habéis dejado aquí y los que me habéis hecho llegar mediante los grupos creados en facebook y otros espacios similares.No soy de llorar fácil,entre otras cosas porque alguien se llevó todas mis lágrimas hace algún tiempo,pero me he emocionado con vuestro cariño y gratitud como no recordaba haberlo hecho antes.
Ha habido,cómo no,quien se ha alegrado de lo sucedido.Como siempre digo,me da lástima que haya quien tenga que esconderse para insultar,amenazar o burlarse de alguien que ha perdido su trabajo.En realidad,no son tan anónimos,porque tampoco son tan listos.Ojalá hubieran sido capaces de decirme a la cara en su momento lo que no se atrevieron cuando tuvieron oportunidad.
También he encontrado silencio por parte de quien esperaba otra cosa.O quizá no esperaba nada.Los pelotas nunca me dieron buena espina,y de esos tuve muchos últimamente.Da igual,bastante tienen con pasar el tiempo buscando una excusa para justificarse, a sí mismos y a su ingratitud.Harán lo mismo con el siguiente,y yo sí que pongo la mano en el fuego porque así ocurrirá.
Iré contestando a todos cuantos me han manifestado su afecto estos días.Ya que no puedo nombraros a todos,permitidme que personifique el calor que me habéis hecho sentir en la gente más cercana a mí.
Mi madre,a la que no paro de dar disgustos,la primera.Mi hijo,que no para de dármelos a mí,el segundo.Mis hermanas,Natalia,Cristina y Amaya y al guardián del mirador de mi vida,que es mi hermano Nacho.
También Isabel Mena (¡Mare meua,Isa!),que se ha empeñado en hacer camino a mi lado.Y,por supuesto,mi padre,que en fondo es en quien me he inspirado para actuar como he actuado,porque creo que él hubiera obrado igual.
Lo dicho,voy a descansar,y voy a hacerlo aquí,en mi casa,en El Banderín,y además a pierna suelta y con mi dignidad y la de mis oyentes intacta.Dejo la puerta abierta.
Ángel González Ucelay
” Lo peor de un día difícil no es ese día,sino los que le siguen”. (se me ocurrió el viernes por la mañana,cuando me desperté)
Angel, te puse un comentario hace un rato. LLevaba dias sin escuchar punto radio, por temas personales, y ahora me veo esto. Es increíble como se puede tratar a un profesional así. Me he quedado atónito. Te sigo desde la época en que estabas con García, cuando hacias como nadie el ciclismo (me enganché a ese deporte aunque no me gustaba) y te admiro por ser de esa vieja escuela de periodistas, parrado, garcía, etc, de los de raza, y de los de vestirse por los pies. Ánimos de un, casi, paisano tuyo. Soy de Elche. Me llamo David y desde hoy te seguiré en el banderín. Un abrazo amigo.